El trekking a Laguna Esmeralda es una de las excursiones más buscadas de Ushuaia,
y con razón. En seis horas de caminata por bosque subantártico, turbales y valles glaciares,
llegás a una laguna de color azul-turquesa formada por el deshielo de los Andes fueguinos.
Un paisaje que justifica el viaje por sí solo.
El recorrido parte de los valles invernales, lejos del ruido de la ciudad. El sendero se interna
en un bosque silencioso de lengas y ñires donde el tiempo parece detenerse. A medida que avanzás,
el terreno cambia: aparecen los clásicos turbales fueguinos —humedales de origen
glaciar— y las huellas de las castoreras que transformaron este paisaje a lo largo de décadas.
Es un trekking agreste de verdad: barro, raíces y desnivel son parte de la experiencia.
Glaciar Ojo del Albino y el cerro Bonete, aparece la Laguna Esmeralda.
El intenso color del agua contrasta con la nieve y la roca gris de la montaña.
Ahí hacemos la parada de almuerzo, sin apuro.
Lejos de las excursiones masivas, hacemos este recorrido en grupos reducidos
con guías locales que conocen el sendero en todas las estaciones. Caminás a tu ritmo,
entendés lo que ves y cada parada tiene sentido.
